Trabajo en el invierno (parte 1): Seguridad en invierno
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Aunque ahora dirige su propia empresa de software, Dale Thornberry comenzó en el primer nivel en la industria de la construcción, en donde trabajó por más de 30 años como contratista: Con lluvia, días soleados y, lo peor de todo, nieve.
“¿Era más difícil trabajar como contratista en el invierno? Absolutamente,” dice Thornberry, quien ahora es presidente de GeoEstimator, una empresa establecida en Indianapolis cuyos software proporcionan medidas de techos basadas en imágenes aéreas y satelitales, y permite que los contratistas trabajen en un techo sin subirse en él. “Se trabaja más lento en el invierno. Mis empleados normalmente sólo podían producir a un nivel de 50 a 60 por ciento de lo que harían en un día normal y con buen tiempo. Es difícil, primero porque uno quiere estar a salvo, pero al mismo tiempo quiere hacer un buen progreso.”
Ese conflicto entre velocidad y seguridad hace que el invierno sea un momento del año muy peligroso para trabajar en construcción, de acuerdo con el Dr. Brian Morris, médico laboral y director médico corporativo asociado de AllOne Health Resources con sede en Boston. Morris proporciona servicios de salud médicos y laborales para una gran variedad de empresas nacionales e internacionales relacionadas con la industria de la construcción.
“Comencé a investigar un poco y lo que descubrí es que si uno mira la cantidad de lesiones relacionadas con el trabajo en construcciones en un mes como enero, en comparación con un mes como julio, las lesiones aumentan cinco veces,” señala Morris. “Está el factor frío, por supuesto, y el peligro del hielo y la nieve, pero por alguna razón, tal vez porque a uno le preocupa que el tiempo empeore, o por los días festivos, parece haber una gran presión para terminar los trabajos rápidamente en esa época del año, lo que lleva a realizar un trabajo descuidado y a la autocomplacencia.”
Tanto en el buen tiempo como en el malo, la mejor forma de permanecer seguro durante los meses de invierno es mantenerse informado sobre los peligros comunes y responder con planes, prácticas y políticas apropiadas para el clima.
Peligros en el invierno a tener en cuenta
Según Morris, los constructores están más propensos a dos tipos de lesiones en invierno: Lesiones relacionadas con la temperatura y con las precipitaciones.
La lesión más común relacionada con la temperatura, la congelación, contabiliza aproximadamente el 75 por ciento de todas las lesiones de invierno relacionadas con el clima, indica, agregando que las extremidades expuestas, como la punta de la nariz, los oídos y los dedos, son las más susceptibles.
Las lesiones relacionadas con precipitaciones incluyen caídas debido a hielo o nieve, las que pueden producir fracturas y lesiones internas, además de hipotermia, lo que es más factible que ocurra cuando los trabajadores se mojan en temperaturas extremas debido a la nieve o al sudor.
Planificación y preparación para el invierno
Si se trata tanto de congelación como de hipotermia, la primera línea de defensa es usted, dice Morris, quien ofrece los siguientes consejos:
- Coma bien y seguido: Trabajar con el estómago vacío puede disminuir la temperatura del cuerpo, de modo que asegúrese de comer alimentos sustanciosos con frecuencia.
- Conozca su cuerpo: Mientras más delgado esté, menos calor podrá retener su cuerpo. Del mismo modo, mientras más sudado esté, más propenso a la hipotermia será. Por lo tanto, vale la pena conocer sus propios riesgos y prepararse para ellos.
- Vístase en capas: Vístase en tres capas: Una capa absorbente, como ropa interior larga, que pueda mantener el sudor lejos del cuerpo; una capa aislante, como una camiseta, que pueda atrapar el calor; y una capa que repela el viento, como una chaqueta de nailon. Debido a que la inmovilidad también es peligrosa, escoja ropa deportiva que sea cálida pero le permita mantener la destreza.
Prácticas laborales en invierno
Si bien lo que coma y cómo se vista antes del trabajo es clave, lo que haga en el trabajo es igual de importante, destaca Morris, quien recomienda que se sigan los siguientes hábitos de trabajo para permanecer seguro y que apelan al sentido común:
- Descanse regularmente del frío.
- Haga más viajes para evitar llevar cargas pesadas cuando hay nieve o hielo. Llevar cargas pesadas puede aumentar considerablemente las caídas.
- Si suda constantemente, cámbiese la ropa en el transcurso del día para permanecer seco.
- Asegúrese de beber muchas bebidas calientes para mantener el calor corporal.
Por supuesto, la práctica de trabajo más inteligente es no trabajar en lo absoluto en ocasiones. “Si hay nieve o escarcha en un techo, no se suba”, indica Thornberry. “Lo más importante acerca de la seguridad es reconocer cuándo no puede trabajar en un día”.
Un paraíso a prueba del invierno
Aunque los trabajadores deben ser responsables de su propio bienestar, sus empleados también deben tener conciencia sobre la seguridad. De hecho, depende del empleador asegurarse de que el emplazamiento de la obra esté preparado para el invierno, señala Thornberry, quien equipaba a sus trabajadores con calentadores de aire forzado a queroseno, “para que pudieran deshielar algo si así lo necesitaban, incluyéndose ellos mismos”. También construyó caminos de madera contrachapada para evitar lesiones por caídas producto de resbalones.
Según Morris, otro equipo importante que debe estar presente en el emplazamiento de la obra es una barredora de nieve, un vehículo con muchos caballos de fuerza equipado con neumáticos para nieve y cadenas, lonas para mantener los pisos y equipos secos y carbonato de calcio para derretir hielo. Agrega que debe haber un monitor designado en el sitio a fin de vigilar el lugar de trabajo y de identificar condiciones peligrosas y tomar las acciones necesarias: Retirar nieve con una pala, derretir hielo, etc.
Finalmente, cada emplazamiento de la obra necesita un monitor de seguridad. “Designe a alguien para vigilar el lugar de trabajo a fin de identificar condiciones peligrosas y tomar las acciones necesarias” recomienda Morris. “Debe haber una hora programada, al comienzo del día de trabajo, debido a que las condiciones del tiempo pueden cambiar durante la noche, para retirar nieve con una pala y echar sal, y un lugar programado, un trailer u otra área cerrada, donde los empleados puedan calentarse cuando lo necesiten”.
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